Ante las muestras de repudio a la decisión del Presidente Andrés Manuel López Obrador de proteger con un muro los edificios públicos, en lugar de proteger la vida y la integridad física de las mujeres mexicanas, Jesús Ramírez Cuevas, vocero presidencial, se alcanzó la ocurrencia de decir que “es un muro de paz”.
El comentario agrega que “el muro garantiza la libertad y protege de provocaciones”, según aparece en el mensaje en redes sociales.
El ocurrente vocero de la Presidencia de la República intenta justificar la instalación de muros ante las manifestaciones del 8M, cuya esencia son las luchas femeniles contra la inseguridad, contra los feminicidios y contra las violaciones a sus derechos.
Ramírez Cuevas dijo que “el cerco de Palacio Nacional es para proteger y no para reprimir, para cuidar el patrimonio de todos los mexicanos y evitar la confrontación”.
El Gobierno de México se preocupa por el muro, pero ¿la seguridad de las mujeres?, ¿los empleos de las mujeres?, ¿el desarrollo educativo de las mujeres?, ¿el desarrollo político de las mujeres?, ¿el desarrollo social de las mujeres? y ¿la impartición de justicia para las mujeres?.
