En la Ciudad de México, “El Muro de Hierro, Protección de Edificios”, preocupación del Gobierno de México, se convirtió en “El Muro de Mujeres, Víctimas de Violencia”, preocupación de las organizaciones femeniles, las cuales demandan tanto un alto a la violencia de género como justicia para las víctimas.
Una larga, muy larga, lista de mujeres mexicanas que no contaron con “El Muro de Protección a su Vida o Integridad Física” se empezó a escribir en lo que también llaman “El Muro de Hierro”, “El Muro de la Vergüenza” o simplemente, “El Lienzo de Protesta”, que consigna a las víctimas y la gran mayoría, a las víctimas sin justicia.
Camila Espinosa, Sofía Espinosa, Ingrid Escamilla, Claudia Alarcón, Maria Assaf y Lucero Soto son algunos de los muchos, muchísimos, nombres de mujeres que se van integrando a la larguísima lista de víctimas de feminicidio y de violencia en el país, escritos en el muro de hierro instalado para proteger todo, completito, el Palacio Nacional, en el que despacha el Presidente de México.
Un lienzo de protesta que marcará las manifestaciones por el Día Internacional de la Mujer, a lo largo y ancho de la República Mexicana, sin duda.
De hecho, el muro de hierro preocupó y ocupó al gobierno federal. Ninguna acción en favor de las mujeres mexicanas, tampoco ninguna acción en favor de las víctimas de violencia de género, ocupó ni preocupó al gobierno federal. Al menos ninguna se difundió , ni mencionó, ni se resalta, en los días previos al 8M Día Internacional de la Mujer.
Sólo preocupó y ocupó la instalación de “El Muro de Hierro, protección de edificios”, al igual que la justificación de su instalación, ante la inminente protesta por la victimización de las mujeres, las que aparecen y también las que no aparecen, en “El Muro de Mujeres, Víctimas de Violencia”, igualmente conocido como “ El Lienzo de Protesta”.