OTRA VEZ, SECRETARÍA DE SALUD EDOMÉX EN MEDIO DEL ESCÁNDALO, POR SUS INEPTOS FUNCIONARIOS

Una vez más, la Secretaría de Salud, dependiente del Gobierno del Estado de México, es exhibida por la falta de una eficiente atención a los graves errores registrados durante el desarrollo de la estrategia conjunta de vacunación COVID-19.

Uno de esos casos, que ocupa los espacios de medios de comunicación, como TELEDIARIO, es el de Doña Francisca, una abuelita de Tlalnepantla, cuya primera dosis de la vacunación fue un engaño, solamente le inyectaron aire, lo que se pudo probar con un video que logró una de sus nietas al momento de la atención.

Lo peor de todo consistió en la equivocada posición de autoridades estatales, de la Secretaría de Salud y del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), en negar el hecho a ultranza, minimizando la queja, sin tomar en cuenta los reales, válidos y contundentes argumentos de Doña Francisca, reforzados con el resultado negativo que arrojó una prueba de antígenos, ordenada y pagada por los familiares de la adulta mayor.

Una de las autoridades, Javier Lozano Herrera, coordinador de Salud, del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), rechazó, sin ningún argumento ni investigación, la queja de Doña Francisca, asegurando que “eso no es posible, no le pudieron inyectar aire”. El funcionario fue más allá, al cuestionar el video, “se ve raro, no es posible”.

Por su parte, Juan Carlos González Romero, el llamado “súper delegado” del Gobierno de México, una especie de representante de esa instancia ante el Estado de México, simple y sencillamente hizo caso omiso.

Ante la renuncia de Gabriel O’Shea Cuevas a la titularidad de la Secretaría de Salud, corresponderá a su relevo, Francisco Fernández Clamont, concluir el asunto, vigilando que ahora sí se vacune a Doña Francisca, con las dos dosis, pero, además, formulando una disculpa pública a ella y a su familia por el garrafal error y la equivocada, errónea, actitud de las autoridades.

Tuvo que pasar un mes para reconocer que esa abuelita de Tlalnepantla, efectivamente, no recibió la vacuna, sólo le inyectaron aire.

Deja una respuesta