En el Estado de México existe justificada preocupación entre la población ya que no han llegado las vacunas para aplicar segundas dosis de vacuna contra COVID-19 en adultos de 40 a 49 años, quienes recibieron la primera dosis en el mes de junio y que, en muchos casos, están a punto de cumplir 42 días desde la primera aplicación.
Por citar algunos ejemplos, en los municipios de San Mateo Atenco y Lerma la vacunación se llevó a cabo el 2 y 3 de junio, mientras que en los municipios de Metepec, Huixquilucan y Zinacantepec Se aplicó en los días 7, 8 y 9 de junio.
La guía Técnica para la aplicación de la Vacuna Pfizer/Biontech establece que esta se llevará a cabo en dos dosis y el intervalo entre la primera y la segunda dosis será de 21 a 42 días, sin que se comprometa su efectividad.

A principios de año se registró un retraso en el arribo de vacunas para segundas dosis de Pfizer, y en ese momento el subsecretario Hugo López-Gatell anunció que se analizaría la extensión del periodo de aplicación entre las dosis en hasta 45 días.
“Pueden pasar más días sin que se afecte en modo alguno la eficacia final que se alcanza con la vacuna, ni eventualmente la duración de la inmunidad”, dijo.
Ahora, aunque no hay algún anuncio por el retraso de las vacunas, por parte del gobierno federal o estatal, los periodos rayan o sobrepasan el límite previsto, y aún así el Gobierno del Estado de México no ha presionado o, al menos, informado acerca de la aplicación de segunda dosis para este rango de edad en los municipios pendientes.
A diferencia del gobierno de Alfredo del Mazo, en días pasados el alcalde de Huixquilucan, Enrique Vargas del Villar hizo un llamado al gobierno federal, solicitando la dotación de vacunas para segunda dosis de 40 a 49, y fue él mismo quien informó que presuntamente las surtirán la próxima semana.
Entonces está más que en riesgo la vacunación de miles y miles de mujeres y hombres, adultos de 40 a 49 años de edad, en el Estado de México.