HOY, EL GOBIERNO DEL ESTADO DE MÉXICO TIENE EN EL CENTRO AL PUEBLO: HORACIO DUARTE

  • Por considerarlo de interés para la ciudadanía mexiquense, Portavoz Estado de México publica íntegro el Mensaje del Maestro Horacio Duarte Olivares, Secretario General de Gobierno, durante la Ceremonia Conmemorativa por el CXIII Aniversario del Inicio de la Revolución Mexicana.

Toluca, Estado de México, 20 de noviembre de 2023.- Buenos días a todas, a todos ustedes, distinguidos invitados, medios de comunicación, y permítanme, en primer lugar, agradecer y reiterar la felicitación a nombre de los tres poderes de nuestro Estado, de los órganos autónomos, del Gabinete, a estos grandes deportistas, estos jóvenes, mujeres y hombres, que han puesto muy en alto el nombre de nuestro Estado de México.

Y que como señaló Itzamary, son grandes campeones, campeonas, y nos representan a todos, les pido que les volvamos a dar un gran aplauso y nos sintamos muy, muy orgullosos de ellas y de ellos. Muchas gracias.

Quiero agradecer, reconocer la presencia, evidentemente en primer lugar, de nuestra Gobernadora, la Maestra Delfina Gómez Álvarez, Gobernadora Constitucional del Estado de México; de la Diputada Azucena Cisneros Coss, Presidenta de la Mesa Directiva de la Legislatura del Estado.

Del Magistrado Doctor Ricardo Sodi Cuéllar, Presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Estado; al General de Brigada Diplomado del Estado Mayor, José Martín Luna de la Luz, Comandante de la Vigésima Segunda Zona Militar, agradecer también al Presidente Municipal de Toluca, Raymundo Martínez Carbajal.

Agradecer a todos los titulares de los organismos, de los órganos autónomos que hoy, como siempre, nos acompañan, y a mis compañeras y compañeros del Gabinete del Poder Ejecutivo de nuestra entidad.

Quiero resaltar que en este día tan significativo nos reunimos para conmemorar el Aniversario de la Revolución Mexicana, el inicio de la tercer gran transformación de la vida pública de nuestra nación.

Quiero comenzar reconociendo de manera muy especial la presencia de la Gobernadora Constitucional del Estado de México, la Maestra Delfina Gómez Álvarez, es un honor acompañarla y tenerla como Gobernadora porque usted representa esos valores de sencillez y cercanía con el pueblo que inspiraron a nuestros héroes revolucionarios hace 113 años.

Quiero también y reiterar, saludar y felicitar, a los galardonados con el Premio Estatal del Deporte 2023, a Itzamary González Cuéllar, Emiliano Hernández Uscanga y a Citli Siloe y a su señora madre Olga Enedina Rojas Ruiz quien está en su representación, así como a Orlando Ibarra Pérez y a su padre Martín Ibarra, también en su representación.

Hoy el gobierno del Estado de México tiene en el centro al pueblo mexiquense y a su inquebrantable dignidad. La misma dignidad que un 20 de noviembre de 1910 movió los supremos intereses del pueblo contra la tiranía y la desigualdad económica.

En este sentido, hoy es un buen día para recordar que el espíritu de la Cuarta Transformación de la vida pública nacional, como lo ha descrito innumerables ocasiones el Presidente Andrés Manuel López Obrador, se fundamenta en recoger lo mejor de nuestra historia, no como letra muerta en las páginas de los libros, sino como un hecho vivo que explica la relación de fuerzas políticas e ideológicas que hacen vida en el México de hoy y sin cuya comprensión es imposible gobernar con justicia.

La Revolución nació como una respuesta contundente a la opresión y desigualdad que reinaba en el porfiriato, una época marcada por el abuso, el entreguismo a intereses privados, nacionales y extranjeros, y la oprobiosa concentración del poder público y económico en unas cuantas manos.

La convocatoria de Francisco I. Madero al llamado del 20 de noviembre de 1910, no habría tenido lugar si en las raíces más profundas de la sociedad mexicana no hubiera existido un espíritu libertario como el de los curas Hidalgo y Morelos, o el fervor patriótico y soberanista del presidente Juárez y la generación de los liberales del 57.

Madero, un auténtico demócrata y sobre todas las cosas un hombre bueno, luchó y murió por iniciar la verdadera democracia en México, y a ese llamado, a pesar de sus diferencias, sus visiones diversas, se unieron líderes como Emiliano Zapata y Francisco Villa, y juntos desde sus trincheras encendieron la llama de la lucha por los derechos de los campesinos, los obreros y todos aquellos que anhelaban un México más justo.

Hoy no sólo recordamos que el pueblo revolucionario haya derrocado a la dictadura, también celebramos el inicio de los cimientos de una sociedad de derechos y una patria soberana.

El reconocimiento de derechos fundamentales plasmados en la Constitución de 1917, como el ejido y la tierra para los campesinos, el salario mínimo, la jornada laboral de ocho horas, la educación laica y gratuita, la recuperación del control nacional sobre los recursos naturales, representa, como ya lo hemos expuesto, una verdadera transformación, la tercera de la vida nacional y un rompimiento con el pasado porfirista.

Como ha destacado el Presidente de la República, la Revolución de 1910 hizo visible que las dictaduras y oligarquías no garantizan la paz ni la estabilidad social; se convirtió en recordatorio eterno de que en esas condiciones la riqueza se reparte entre unos pocos y la estabilidad se garantiza con la fuerza.

También es un testimonio de que el pueblo debe permanecer alerta frente a cualquier intento de quitarnos la libertad, frente a cualquier intento de opresión.

En ese sentido, y más con los hechos recientes, está más claro que nunca que los mexiquenses hemos demostrado tener un escudo de dignidad y una esperanza indestructible.

Esa es la razón por la que quienes tenemos responsabilidades de estado, estamos llamados a recordar por siempre que el poder solo tiene sentido, y se convierte en virtud, cuando se pone al servicio de los demás. Nunca más el poder de espaldas a la gente, nunca más un gobierno sin las y los mexiquenses.

El cambio que comenzó en 2018 y hace poco más de dos meses en el Estado de México, reivindican el espíritu de valentía de nuestros antepasados, pero no podemos, ni debemos dejar de destacar, una diferencia sustancial: La revolución de 1910 y la nuestra, aquella fue armada y la actual es pacífica, cívica y democrática, y se promueve a través de la organización y el sufragio libre del pueblo mexicano.

Debemos reconocer que hemos tenido una enorme fortuna, nos ha tocado vivir un proceso de cambio profundo absolutamente en paz.

Hoy, en el Estado de México, seguimos construyendo sobre esos cimientos libertarios que nos legaron los Flores Magón, Madero, Villa, Zapata y Carranza, y los miles de héroes anónimos que nos dieron patria.

Nunca olvidemos, una de las lecciones más importantes de la Revolución: la transformación real viene del pueblo, solo el pueblo puede salvar al pueblo y solo el pueblo organizado puede salvar a la nación.

Quiero resaltar que el proceso revolucionario que inició hace 113 años nos dejó varias enseñanzas, una de ellas es que los grupos que encabezaron, hicieron y materializaron la Revolución, a pesar de sus diferencias y visiones distintas, tuvieron que convivir y coexistir anteponiendo los intereses del pueblo y de la nación.

Otra fue que la formación de un grupo político hegemónico, se dio gracias a su unión, visión y acción. Es decir, que supieron conjuntar talentos, aminorar ambiciones y reconocer liderazgos como estrategia para darle rumbo al estado nacional que surgió derivado de la Revolución Mexicana.

Hoy, esas enseñanzas siguen vigentes en nuestro país y en nuestro querido Estado de México.

La Cuarta Transformación es tolerancia, es acción, es unidad en la diversidad, es democrática y, sobre todo, es profundamente social, que busca el bienestar de nuestro pueblo.

Quiero finalmente llamar a todos los actores políticos a mantener la paz y gobernabilidad que nos merecemos.

Hoy, en el ámbito federal, comienzan las precampañas que definirán las candidaturas al interior de los partidos políticos.

Desde el Gobierno del Estado de México seremos respetuosos de dicho proceso y de la normatividad electoral.

Honraremos nuestra palabra y nuestra convicción democrática de que solo el pueblo es el guía de las decisiones democráticas de México.

De este proceso de precampaña, los mexiquenses tendremos para nuestra elección, candidaturas a Presidente de la República, fórmulas de senadoras y senadores, candidatos y candidatas a diputados federales de los diversos partidos o coaliciones.

A todas y todos les decimos que en el Estado de México serán recibidos con respeto, tolerancia, colaboración y garantía de legalidad, limpieza e imparcialidad.

Es decir, el Estado de México será faro de verdadera democracia al servicio del pueblo.
Hoy honramos el espíritu revolucionario asumiendo el gobierno no como un privilegio, sino como un mandato sagrado que nos ha prestado el pueblo mexiquense pues solo a ellos nos debemos.

Por eso, en el Estado de México el “Poder de Servir” es la guía política, pero también ética y con profundas raíces sociales y comunitarias, pues solo empleando el poder para el servicio de la gente podremos honrar la memoria de quienes han luchado por un México más justo, más libre para vivir en paz y democracia con bienestar para todas y todos nosotros.

Enhorabuena por los héroes de la Revolución Mexicana y que ¡Viva el Estado de México!

Muchas gracias a todas y a todos.

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