Mientras que por el rumbo del Partido Morena Edoméx, Fernando Vilchis, presidente municipal, con licencia, de Ecatepec, se hacía a un lado y hacía a un lado a su esposa, para dejarle “la vía libre” a la candidatura ecatepequense a la alcaldía a la diputada local, con licencia, Azucena Cisneros Coss, por el otro rumbo, el del Partido del Trabajo (PTEdoméx) se fraguó todo el andamiaje, perfectamente delineado, para hacer llegar a las candidaturas por las presidencias municipales a las y los recomendados, negociados, platicados y acordados, por el mandamás petista Óscar González Yáñez, acostumbrado siempre en decir la última palabra en las siglas mexiquenses del PT.
Es así como muchas mujeres y muchos hombres, entre ellos, Laura Escamilla -en el municipio de Calimaya-, entre otros muchos ejemplos, se enfundaron las camisetas del PT, la mayoría sin ser militantes activos de ese instituto político, sólo por haber recibido “el aval” del potentado Óscar González Yáñez, el mismo que en un trienio desgobernó el municipio de Metepec. Además, como legislador dejó siempre mucho que desear por desarrollar actuaciones grises, mediocres.
Con el aval del potentado González Yáñez, sus candidatas y sus candidatos “sentían ir en caballo de hacienda”, seguros pues. Sin embargo, de la noche a la mañana todo se cayó, todo se vino por tierra, lo que muchos conocen como “El Negociazo de Óscarin”. Desde el Comité Ejecutivo Nacional del Partido del Trabajo llegó la orden de retirar todas las facultades partidistas a Óscar González Yañez. Retirarle toda facultad. Entonces, como fichas de dominó se vinieron abajo todas las candidaturas negociadas. Todo se vino por tierra.
Laura Escamilla se cayó como abanderada del PT en Calimaya.
Al caer el potentado, se cayó la negociación y por consiguiente, se cayó la candidatura. Claro, como “salvavidas”, Laura aceptó la primera regiduría, pero en una planilla del PT que encabeza Omar Sánchez Velázquez, “el gallo” del ecatepequense Fernando Vilchis, su “patrón” desde hace mucho tiempo. Una planilla que representa todo tipo de intereses de grupúsculos, pero ninguno se ajusta a las prioridades legítimas del Partido del Trabajo.
Esa planilla no representa, en ningún momento, la lucha social de Don Alberto Anaya Gutiérrez, el líder nacional petista, un verdadero, legítimo e incansable luchador social mexicano.
Por consiguiente, esa planilla no representa la lucha social de la ciudadanía de Calimaya. No representa los intereses de las y los calimayenses.