Se encendió como “reguero de pólvora”, dirían allá en mi pueblo natal. ¡Renunció Andrés Andrade a la Secretaría de Seguridad del Estado de México!.
La noticia se presentó, de pronto, cuando nadie la esperaba. Todo el mundo -no es exageración- volteó la mirada al Palacio de Gobierno, en Toluca, pero en respuesta sólo hubo silencio. Ni un menor menor ruido se escuchó.
Ah caray, caray, caray. Sin necesidad de mucho análisis, atando cabos, por las formas y por la canalización, pues simple y sencillamente se comprobó que se trató de un “borrego” -noticia falsa, más falsa que un billete de 75 pesos- pero, eso sí, con la especial característica de que se soltó a través de un costoso, estructurado y peligroso sistema de filtración.
Un sistema sofisticado por tres razones. La primera, tiene un costo sumamente elevado por los “personajes” que están a su servicio. La segunda, cuenta con una estructura que reacciona en automático en cuanto se transmite el mensaje, motivo de la filtración. La tercera, el sistema de filtración funciona para grandes objetivos, como se prueba en este caso, con el intento de crear una gran confusión para echar fuera del Gobierno del Estado de México a un secretario de la talla de Andrés Andrade Téllez -no lo decimos por su estatura física- que se significa por ser un funcionario de trabajo, un servidor público de resultados y un secretario de probada lealtad al gobierno de la maestra Delfina Gómez Álvarez y a sus objetivos de servir al pueblo con honradez y eficiencia.
Pero es, sin duda alguna, un peligroso sistema de filtración. Un mecanismo que se debe investigar a la voz de ¡ya!. Una estructura que se debe desmantelar ¡más que de inmediato!.
Además, es el día y la hora en que todavía no se responden ni se aclaran muchas interrogantes. ¿Quién o quienes lo operan? ¿De dónde sale el dineral que, al igual que los mensajes, también se filtra? ¿Qué funcionarias o funcionarios están en la mira para futuras filtraciones? ¿Van por mujeres y hombres, servidoras y servidores públicos, sin distinción?.
Nada se debe pasar por alto. Es mucho lo que se tiene por investigar y mucho lo que se debe aclarar.