La pregunta se formula entre la comunidad universitaria. Entre docentes, estudiantes y trabajadores administrativos. ¿Cuál es el principal legado de la gestión del rector Carlos Eduardo Barrera Díaz en la Universidad Autónoma del Estado de México? Y la respuesta, la contestan los propios universitarios. Simplemente, la imposición de Eréndira Fierro Moreno, en medio de un proceso electoral completamente desaseado, plagado de ilegalidades, uso escandaloso de recursos y sobre todo, con un rector inmiscuido al grado de advertir a cinco candidatas que sí no van con la candidata del rector -Eréndira Fierro Moreno- entonces él -Carlos Eduardo Barrera Díaz- vaciará las arcas de la UAEMéx “para que esas cinco candidatas no tengan forma de cumplir con todo lo que andan prometiendo”.
En el marco de las votaciones que alumnos de la Facultad de Humanidades y de la Facultad de Artes llevan a cabo -lunes y martes- para determinar si van a la suspensión de labores escolares, si toman instalaciones, si se pronuncian por la anulación del proceso electoral de rectora, si adoptan el voto universal para la elección actual de rectoría y si demandarán la renuncia del rector Carlos Eduardo Barrera Díaz, la comunidad universitaria reconoce que la actual elección está caracterizada por gigantescos escándalos, como la negativa ilegal de registro contra Laura Elizabeth Benhumea González.
También el escándalo con los recursos económicos en la campaña de Eréndira Fierro Moreno. No se diga la reprensión contra los estudiantes que se manifiestan en contra de Eréndira Fierro Moreno. Y el colmo de los colmos, el audio que revela la intromisión total del rector Carlos Eduardo Barrera Díaz para imponer a su candidata favorita, de su preferencia, Eréndira Fierro Moreno, sin permitir que la comunidad universitaria sea la que seleccione a la primera rectora de la UAEMéx.
La administración de Carlos Eduardo Barrera Díaz no se caracterizó por el saneamiento en las finanzas -coinciden estudiantes- porque existe corrupción en el cobro y presentación de cheques, además cobró de bonos para funcionarios de rectoría y de las principales secretarias de las oficinas centrales, entre otras artimañas en el manejo de los recursos presupuestales, detectadas y dadas a conocer por el Órgano Interno de Control (OIC).