En el Poder Legislativo del Estado de México existe una seria preocupación en cuanto al nombramiento de funcionarios en diferentes áreas, por aquello de que Higinio Martínez Miranda, conocido también como “El Patrón” y Maurilio Hernández González, conocido como “El Empleado”, han hecho y deshecho en la Cámara de Diputados, desde poner a sus contlapaches en cargos claves para el manejo del presupuesto, hasta imponer a funcionarios acusados e investigados por violencia contra las mujeres, es decir, violencia de género.
Es el caso del director general de Comunicación Social, Alfredo Medellín Reyes Retana, quien llegó con pésimas cartas de recomendación, hace varios años, pero eso no le importó ni a Higinio “El Patrón “ ni a Maurilio “El Empleado”, porque hicieron caso omiso a las denuncias e investigaciones en proceso contra el funcionario referido. Lo impusieron en el cargo sin importarles sus negros antecedentes.
El temor actual es que Higinio “El Patrón “ y Maurilio “El Empleado” pretendan seguir mangoneando el Poder Legislstivo a su antojo y a su capricho, aún cuando están claros algunos aspectos importantes: primero, ya no es la LX ni la LXI Legislatura, ahora es la LXII Legislatura del Estado de México. Segundo, ya no es Maurilio “El Empleado” el que la encabeza. Tercero, ya no es Higinio “El Patrón “ el que ordena a su capricho. Cuarto, ahora existe otro diputado que preside, el licenciado, maestro y doctor José Francisco Vázquez Rodriguez. Y quinto, ya no hay “El Patrón”, bueno sí todavía hay un “Patrón”, pero es el pueblo del Estado de México. Es el único “Patrón” al que deben obedecer las y los diputados de la LXII Legislatura mexiquense, a nadie más.